La criptografía en nuestros tiempos no es una práctica para
nada nueva, algunos historiadores hacen mención en que es tan vieja como la
propia escritura. Puesto que su aplicación data desde el siglo XX que a simple
vista pareció ser un invento empleado por militares, su historia va mas allá.
A lo largo del tiempo griegos, persas y espartanos
encriptaban textos cuyos mensajes
contenían claves de operaciones para resultar victoriosos en las guerras, la
manera en que encriptaban los mensajes iban desde los textos cifrados, hombres
con señas particulares en el cuerpo, hasta tiras de cuero marcadas.
Por su parte Julio Cesar empleo una técnica muy peculiar
para comunicarse con sus generales, cuyo cifrado consistía en adelantar cada
letra cuatro posiciones, aparentemente las palabras no tenían significado, sin
embargo si se colocaban las letras en su posición correcta el mensaje era
fácilmente legible.
Actualmente millones de dispositivos intercambian
constantemente información vía Internet, una red en continuo crecimiento, cuyo
carácter público supone un problema para la comunicación privada,
comprometiendo no solo la información que en estos dispositivos se aloje, sino
que comprometa la información que puede ser vital para muchas organizaciones
como lo es el sector bancario.